Carolina Garcia: El equilibrio entre la obra, el espacio y quién lo habita.

 Las obras de Carolina se integran con los espacios y las personas que habitan en ellos. Dialogan con el espectador, sutil y suavemente, sin gritos ni estridencias.  Hablan sobre el espacio, el universo emocional, el paisaje y el infinito.

Con una formación académica en Diseño de Interiores y en Artes Plásticas, Carolina lleva más de 30 años rodeada de lápices y pinturas en búsqueda constante de que el receptor de sus obras se adueñe de la imagen para transformar el lugar que habita. 

Paletas simples pero no simplificadas como las emociones y vivencias del ser humano en su vida cotidiana. Portales hacia la introspección, evocando la nostalgia dulce de lugares habitados en el recuerdo.  Geometrías y espirales que sugieren un retorno al origen y al movimiento perpetuo de la energía. Contrastes sutiles de valores buscan la presencia infinita. 

Carolina mezcla materiales sobre distintos soportes sin que estos tomen protagonismo. Acrílico, carbonilla, acuarelas y pasteles se funden en una misma obra dándole protagonismo al color.

Formas sencillas, flores de sus paisajes, horizontes difuminados y  la figura humana llevada a su ecencia comprenden la temática formal de sus obras, pero cuando la imagen atrapa trasciende la retina y se mira con el corazón.