La producción artística de Ana Laborde se presenta como un viaje de doble vía: una exploración profunda del entorno natural que la rodea y, al mismo tiempo, una introspección hacia los quiebres y texturas de la conciencia humana.
Ana comenzó su carrera plástica en Bariloche, en una etapa de la vida que la encuentra con tiempo para dedicarse a su mundo interor. Pero su poder de observación la acompaña desde niña: ideas, imágenes y saberes que fue construyendo de a poco para plasmar con detalle y decisión en obras atrapantes. Sus estudios sobre filosofía china amplian exponencialmente su capacidad de reflexión, expresando la búsqueda de equilibrar el orden humano con el universo.
Inspirada en fotos y emociones, sus obras muestran composiciones equilibradas, paletas donde predominan los contrastes de valores, las sutilezas de las transparencias y el manejo de los materiales. Ana encontró la libertad de pintar con estilo propio, con una detallada observación de la realidad y un profundo sentir emocional.
Elabora tanto obras figurativas como abstractas, siempre trasmitiendo una profunda admiración por la vida, el inicio, el recorrido y la capacidad del ser humano para superar obstáculos y elegir libremente su camino.
La obra de Ana Laborde se sostiene en un equilibrio entre la destreza técnica y la sensibilidad emocional. Su arte nos invita a mirar despacio y es, en esencia, una celebración de la belleza del mundo exterior y un espejo valiente de nuestro mundo interno.